Una voz algo afónica,
tal vez.
Medio áspera, no sé.
Profunda, gutural.
Fuerte, directa.
Puntual, precisa.
Muy singular.
Sonido que evoca carácter.
Densidad.
Determinación.
Voz que estremece.
Discurso cuya existencia
paraliza un corazón.
Qué manera de vibrar bien esa voz.
Define a su persona.
La define a ella.
Su sentido.
Ella, que es seria,
que tiene casi todo claro y, lo que no, lo enfrenta.
Ella, que es valiente.
Constante.
Plenamente autónoma.
Voz que enmarca con elegancia
una hermosa manifestación corporal.
Que se presenta, además,
con una bella sonrisa.
Esa voz también canta.
Sí, interpreta canciones.
Es parte de bandas,
de círculos musicales.
Impacta, conmueve,
encanta.
Viaja con notas, ritmos,
compases.
Se hace escuchar.
Despliega talento.
Danza.
Fluye
con otros seres,
sobrenaturales.
Se lleva oídos,
deseos,
miradas... sueños.
Voz que,
en contextos institucionales,
lidera, orienta y genera estabilidad.
Cuando está cerca,
esa voz deja aromas en la piel.
Hace que estallen mareas
y flujos de sangre.
Lleva de un lado a otro.
A veces con sutileza.
A veces de golpe.
Y siempre suena bien,
bajo una gramática radiante.
Transporta,
envuelve.
En el escenario,
esa voz se transforma.
Se amplía.
Adopta personalidades.
Se disfraza, se camufla,
avanza como camaleón entre biografías,
entre historias.
Se eleva en idiomas.
Expone secretos
de extraterrestres invasores.
Luego, se concentra.
Su alma explora los propios:
vísceras,
emociones,
fuegos de colores.
Espirales personales y colectivas
que toman forma de arte,
de canción.
Al declamar,
tiene de grave y de fuerte,
también de aguda,
potente.
Sube y baja.
Es un pez
en océanos de tonos,
de vocalizaciones.
Voz maestra.
Cómo lo hace,
cómo lo logra.
Voz, su voz:
melodía que no cesa,
no decae.
Se impone con prestancia
en público, en el estudio,
en la cotidianidad.
En la vida de seres que alumbra,
que hace brillar.
Voz que mezcla magia
y realidad.
Que alegra.
Protege,
de cerca y a la distancia.
Voz que está donde es libre.
Que es un presente.
Que no puedo,
que no quiero
dejar de escuchar.