Un largo invierno sepulta.
Encuentros inconsecuentes.
Eternos vientos que nublan.
Deambulando en una estancia helada y curva.
Destruyendo silencios sordos bajo la lluvia.
Todo irá a perecer.
Nace, abraza, se niega a crecer.
Fuego que apaga la piel sin una verdad.
Tardes que pueden arder.
Sueños, destierros, deshielos de miel.
Quiebres que hacen mover mareas de sal.
Viviendo una aventura inminente.
Al borde de la penumbra.
Buscando un final diferente.
Hurgando en llamas profundas.
Consternado, con agujeros en la cintura.
Viendo sangre como gotas de la ternura.
Nada más que temer.
La noche y la vibra se pueden beber.
Sube, estira las manos.
Nada más.
Puede que sea cruel.
Bella, incierta, melosa y fiel.
Fluye como historia universal.
Y esto bien se sabe.