Palabra y ritmo. Gramática y música, equilibrio. Sutil, elegante. Erótico y perfecto, como la miel. Sudoroso, intenso. Respiro que no es propio. Que encuentra a otro y vuelve a ser uno. Sublime frenesí. Mágico, aunque real. Jadeante y honesto. Notas como versos. Flotando con voces y silencios. Sonidos mojados e hirviendo.
Nada es previo. Emerge original y genuino. Melodía de complementos. Cuerpos hambrientos comiendo del otro. Como el origen del universo. Desenfreno normal. Coro de miradas lascivas. Observando brillos y reflejos. Una explosión y un tierno paseo. Absorbiendo compases y aromas. Creando deseo, calma, calor. Amor compuesto.
Libros de arena. Mar de partituras y recuerdos. Juntos bajo el agua. Sobre la mesa, la ducha, el desierto. Vibración que integra. Reúne lujuria y protección. Canto valiente, bello. Impúdico y hermoso. Libre e inmoral, como un disco, como un cuento. Manos brotando del fuego. Palpando plenitud, placer, sosiego. Entregando. Sonriendo.
